Una rutina que despertó más de un rumor de cambio

Los viernes, el Presidente recibe en Olivos a sus colaboradores para hacer un seguimiento y en medio de la crisis desatada por la suba en las tarifas, ayer le tocó el turno al titular de Energía, Juan José Aranguren.

Aunque desde bien temprano en el gobierno minimizaron el complejo panorama con el que se enfrentan por la polémica por la suba de tarifas y la escalada del dólar, por la tarde la Casa Rosada vivió una actividad inusual: Mauricio Macri, que los viernes atiende a su equipo desde Olivos, recibió al ministro de Energía, Juan José Aranguren, mientras que en otro salón el jefe de Gabinete, Marcos Peña, se reunía con el equipo de Comunicación, que esta vez incluyó al ecuatoriano Jaime Durán Barba, para analizar los resultados de los últimos focus group y la caída en las expectativas que demuestran las encuestas.

El aumento del dólar, que trepó por encima de los 21 pesos y luego bajó mediante a la suba de tasas del Banco Central, sumado al malhumor por el tarifazo y la embestida de la oposición que se espera para el próximo miércoles en el Congreso convocando a una sesión especial para retrotraer las tarifas y bajar el IVA de las boletas, han provocado cierta preocupación en la mesa chica que rodea a Macri.

Mientras algunos analistas aseguran que la imagen presidencial volvió a caer unos 10 puntos, luego del repunte de febrero y principios de marzo, en el Ejecutivo prefieren no dar números. ‘No repasamos encuestas.

Si vimos resultados de focus group que tenemos desde hace unos meses’, sostuvo un funcionario consultado, que participó del encuentro realizado en el Salón de los Científicos y liderado por Peña y el consultor ecuatoriano.

En paralelo, Macri escuchaba a Aranguren y a su equipo, sentado de una butaca del Salón Norte, aportar datos sobre el sistema energético.

El titular de Energía había arribado presuroso y con cara de preocupación por la explanada Rivadavia a las 15, segundos después que Durán Barba, y pese a que ambos coincidieron en el Salón de Bustos, no hubo saludo.

El gurú ecuatoriano arribó, como siempre, cargando su maletín negro, acompañado por un colaborador y se dirigió presuroso hacia las oficinas de Jefatura de Gabinete. Peña subió hacia su despacho unos minutos después. Los funcionarios llegaron provenientes de Olivos, desde donde arribó el propio Macri a las 15.20.

De buen talante y con ropa más ‘casual’ que de costumbre, el jefe de Estado posó para una foto con los alumnos de 2º grado de una escuela que en ese momento realizaban una visita guiada.

Rápidamente fue hasta el Salón Norte donde lo esperaba el equipo de Energía. ‘Fue una reunión de rutina’, minimizaron cerca del ex CEO de Shell. Lo cierto es que la última semana ‘explotó’ en la agenda pública y en el Parlamento el aumento de tarifas luego de los cuestionamientos de los socios radicales y de la CC, que lograron que las nuevas boletas de gas se puedan pagar en cuotas.

Mientras tanto, el gobierno lanzó, con poca repercusión, spots para ahorrar energía en los meses invernales. ‘Está haciendo como 30 grados todavía. Quizás las quejas lleguen más adelante’, bromeó otro funcionario sobre las inusuales temperaturas otoñales que registra la zona metropolitana.

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