El Ministerio de Salud insiste en la vacunación y los cuidados frente a las bajas temperaturas

Desde el Ministerio de Salud, a cargo de la Lic. Natividad Nassif, se recuerda que los grupos con factores de riesgo como bebés, embarazadas, adultos mayores, personal de salud y personas con enfermedades crónicas deben vacunarse contra la gripe. La vacuna está disponible en todos los centros de salud pública y es gratuita. También recordó los cuidados a tener en cuenta para prevenir las enfermedades respiratorias, sobre todo frente a la llegada de las bajas temperaturas.
Con la llegada de los fríos, comienzan a circular los virus de las enfermedades respiratorias. Desde el Ministerio de Salud se informó que, si bien hay una gran demanda en los centros de salud, la situación de las enfermedades respiratorias es la esperable para esta época y se está trabajando con todos los insumos necesarios.
Por otro lado, se exhortó a las familias a inmunizar con la vacuna contra la gripe a los bebés de 6 a 24 meses que deben recibir dos dosis separadas de al menos 4 semanas, excepto los niños que ya hubieran recibido dos dosis anteriormente. Además deben vacunarse las embarazadas en cualquier trimestre de gestación, los mayores de 65 años y el personal de salud, todos sin prescripción médica. Las personas con enfermedades crónicas, como diabetes, enfermedades respiratorias, cardíacas, VIH, etc) también deben inmunizarse y tienen que tener una prescripción del médico que indique el diagnóstico.
Si bien con la vacuna no se puede interrumpir la circulación de los virus gripales, lo que se busca es evitar cuadros graves y complicaciones de la gripe en los grupos de riesgo. En este sentido, se recuerda que cuánto antes se reciba la vacuna, mejor es el resultado ya que se logra inmunidad pasados los 10 días de colocada.
Los síntomas gripales suelen aparecer a las 48 horas de efectuado el contagio y la mayoría de los afectados se recupera en una o dos semanas sin necesidad de recibir tratamiento médico. Sin embargo, en niños pequeños, personas de edad y personas aquejadas de otras afecciones médicas crónicas, la infección puede conllevar graves complicaciones, provocar neumonía e incluso causar la muerte.
Entre los síntomas figuran fiebre mayor a 38º C, tos, congestión nasal, dolor de garganta, de cabeza y muscular y malestar generalizado.
En los niños pueden presentarse también problemas para respirar, vómitos o diarrea, e irritabilidad o somnolencia. Ante estos síntomas, es necesario consultar al centro de salud más cercano para recibir atención médica.
¿Cómo se puede prevenir?
Para prevenir enfermedades respiratorias tales como la gripe, la bronquiolitis, la bronquitis y la neumonía:
Tener las vacunas incluidas en el Calendario Nacional de Vacunación al día:
Gripe: se tienen que aplicar, una vez al año, dos dosis a los niños entre 6 y 24 meses; y una dosis los adultos mayores de 65 años, embarazadas, mujeres puérperas hasta el egreso de la maternidad (si no se vacunaron durante el embarazo), personas con factores de riesgo y personal de salud.
Neumococo: deben recibir la vacuna los bebés a los 2, 4 y 12 meses de vida. Los que no completen ese esquema de tres vacunaciones, deben hacerlo antes de los 5 años. También deben recibirla los niños y adultos con factores de riesgo y adultos mayores de 65 años (esquema secuencial de dos vacunas).
Tos convulsa: se previene esta enfermedad aplicando el esquema adecuado en cada etapa de la vida.
Lavarse las manos con agua y jabón después de volver de la calle, antes de cocinar o comer y después de ir al baño o cambiar pañales.
Sostener la lactancia materna, al menos hasta que el bebé cumpla los 6 meses y ofrecerle el pecho con más frecuencia en caso de que se enferme.
Ventilar todos los ambientes a diario.
No fumar y mantener los ambientes libres de humo.
No auto medicarse. El consumo de remedios sin receta puede producir intoxicación y ocultar los síntomas de la enfermedad, dificultando un diagnóstico correcto y empeorando el cuadro clínico.
Mantener reposo en la casa mientras continúe los síntomas.
Cubrirse la boca al toser o estornudar con un pañuelo descartable o con el pliegue del codo para evitar contagiar a otros.
Para prevenirlas en bebés y niños:
Lavarse las manos antes y después de atenderlos y también lavarles las manos a los niños.
Darle todas las vacunas incluidas en el Calendario Nacional y llevarlos periódicamente al control médico.
Acostarlos boca arriba siempre.
Darle la teta al bebé al menos hasta los 6 meses e incrementar la lactancia materna en caso de que el bebé se enferme y tenga pérdida de apetito.
No usar repelentes en menores de 2 años.
Brindarles el abrigo necesario:
Evitar el abrigo excesivo y el uso de frazadas o mantas que lo puedan sofocar.
No darles medicamentos sin receta, ni remedios caseros o tés de ningún tipo.
Además, para evitar las intoxicaciones por monóxido de carbono es importante dejar siempre una ventilación en todos los ambientes.
Un bebé necesita atención cuando respira rápido y con silbidos o ronquidos; se le hunde el pecho al respirar; presenta decaimiento y rechaza el alimento; tiene alta temperatura corporal (+ de 38ºC). El riesgo es mayor si tiene menos de 3 meses, tiene bajo peso o es prematuro.

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