Boudou regresó a Ezeiza, donde están Jaime, López, Baratta y Báez

El ex vicepresidente fue conducido al penal, junto a su amigo José María Núñez Carmona. Allí hay se encuentran detenidos otros ex funcionarios kirchneristas.

Luego de que el Tribunal Oral los condenara y dispusiera su inmediata detención por el caso Ciccone, el ex vicepresidente Amado Boudou y su amigo José María Núñez Carmona fueron esposados en plena sala AMIA, ubicada en el subsuelo de los tribunales de Comodoro Py y fueron trasladados de regreso al penal de Ezeiza.
Ambos imputados permanecieron en la sala por orden del Tribunal luego de que dictara veredicto y decidiera desalojar al resto de los acusados: fue entonces cuando ingresaron agentes del Servicio Penitenciario Federal (SPF) con chalecos antibalas y esposas para detenerlos.

Los efectivos primero despojaron a Boudou y Núñez Carmona de sus respectivos celulares y se los entregaron a sus abogados, tras lo cual sólo hubo lugar para la despedida.

Boudou y Núñez Carmona luego fueron trasladados esposados a la Unidad 29 del Servicio Penitenciario Federal (SPF) y desde allí al penal de Ezeiza.

Allí se encuentran detenidos varios ex funcionarios del kirchnerismo, como Ricardo Jaime, José López, Roberto Baratta y empresarios como Lázaro Báez y muchos de los apresados en los últimos días en la causa por los cuadernos con detalles de coimas por la obra pública.

En Ezeiza Boudou ya había permanecido 63 días preso por otras dos causas: se trata de la investigación por la rendición irregular de viáticos cuando era ministro de Economía y otra por presunto enriquecimiento ilícito.

El 12 de enero pasado, Boudou había abandonado el Complejo Penitenciario Federal de Ezeiza rodeado de militantes que habían ido a recibirlo: “He pasado estos días con mucha tranquilidad, mucha fe, convencido de lo que fueron los gobiernos de Néstor y Cristina Kirchner. Eso te da mucha fortaleza. Es muy duro perder la libertad, para los familiares y las personas que se acercan a acompañar. Son condiciones muy duras. Estuvimos en un penal federal sin ningún privilegio. No nos trataron con simpatía, pero fue un trato respetuoso”, señaló esa noche a la prensa.

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