Sin pauta nacional, se traba puja salarial en provincias

En el marco de un muy lento avance de las negociaciones de los gobernadores con los docentes y la administración pública (a menos de dos semanas del inicio de clases) frente a la ausencia de pautas nacionales claras, el mandatario bonaerense Axel Kicillof dispuso este martes por decreto, ante la falta de acuerdo con los estatales, el pago de dos sumas fijas remunerativas -$ 3.000 en marzo y $ 1.000 en abril-, a cuenta de la paritaria 2020.

Se trata de una medida que se da en espejo con la adoptada por Alberto Fernández sobre los estatales nacionales, aunque en este caso sin tope salarial para percibirlo. «No es un bono, y no representa el cierre de la paritaria 2020, que continuará con reuniones en mesas técnicas”, remarcaron desde despachos provinciales a Ambito Financiero, abriendo el juego en los hechos a una futura nueva oferta, aunque no esta semana.

En esa línea, precisaron que la medida se adoptó tras el rechazo a cuatro propuestas y la urgencia derivada de que la liquidación de sueldos debía cerrarse este martes. Ese pago de sumas fijas a cuenta de la paritaria alcanzó además a los trabajadores de la salud, pero no a docentes ni a judiciales. “Están negociando su propia paritaria”, argumentaron desde el oficialismo.

La suba por decreto llegó luego de que los gremios estatales rechazaran ayer la cuarta propuesta del Gobierno bonaerense. “Ofrecieron 1.000 pesos en enero; otros 1.000 en febrero, y en marzo un aumento del 7% al básico más 500 pesos, con lo que un trabajador auxiliar cobraría ese mes 2.700 pesos de bolsillo, lo que es insuficiente”, dijo el secretario general de ATE, Oscar De Isasi.

La pulseada de Kicillof con los estatales bonaerenses y la necesidad de apelar a un decreto frente a la falta de avances en los acuerdos grafica en rigor una postal que de manera generalizada se da en el plano docente en la mayoría de las provincias, y en menor medida en el estatal.

En el ámbito docente, y frente a una paritaria nacional aún sin avances significativos, las negociaciones con los maestros locales marchan a tranco lento, con escasas ofertas -basadas en general en sumas fijas, y sin uso de la cláusula gatillo- que hasta el momento fueron en general rechazadas.

El desaliento de los gobernadores a reeditar subas automáticas por inflación se da en línea con la decisión de la Casa Rosada de esquivar esa herramienta, por su impacto indexatorio de la economía,para promover en cambio acuerdos cortos.

En el caso de Buenos Aires, tras un primer encuentro salarial sin propuesta oficial no hubo nueva convocatoria docente, lo mismo que en la Ciudad de Buenos Aires. Ambos distritos, a la espera de una resolución en el plano nacional.

También fueron desplegados los primeros encuentros paritarios en otros distritos, como en San Juan, Chaco, Santa Cruz y Santa Fe, aunque sin mayores definiciones en torno al esquema de aumentos salariales 2020 (o rechazos de propuestas con sumas fijas y sin gatillo, en algunos casos). Y en otros penden aún las convocatorias, como en el caso de Córdoba.

Por eso comienzan a multiplicarse las amenazas de medidas de fuerza desde algunos puntos del país si no hay acuerdo. Postales de ese tenor se viven ya, por caso, en Santa Cruz, Tucumán y La Rioja.

Ello, alimentado por la dilación en la pulseada que llevan adelante los ministros de Trabajo, Claudio Moroni, y de Educación, Nicolás Trotta, con los gremios docentes con representación federal, para definir el piso salarial de los maestros a nivel país. La negociación -abortada por Mauricio Macri, y resucitada por Alberto Fernández– entró en cuarto intermedio sin fecha de reanudación. En esa línea, en las últimas horas tres gremios docentes adheridos a la CGT -UDA, AMET y CEA- pidieron a Trotta “la urgente e inmediata convocatoria a la paritaria federal” para “no dilatar las negociaciones y llevarlas al límite del inicio de las clases” del 2 de marzo.

A esa falta de pautas en el plano nacional para que luego negocien los gobernadores con los maestros -con parámetros que suelen replicarse en las pulseadas con los otros gremios- se suman otras dos incertidumbres: la falta de un presupuesto nacional aprobado (y, por ende, sin precisión sobre pautas macroeconómicas y nivel de remesas a las provincias 2020) y la irresuelta renegociación de la deuda argentina.

Una excepción clara se da en Misiones: Oscar Herrera Ahuad ya cerró con docentes y estatales una suba del 20% en febrero/marzo, sin gatillo y con mesa abierta y compromiso de revisión en julio.

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