Satisfacción en el Gobierno por el comunicado del FMI sobre la insostenibilidad de la deuda

El organismo que conduce Kristalina Georgieva admitió que la deuda de la Argentina es insostenible y apoyo la posición del ministro de Guzmán acerca de la necesidad de avanzar hacia una reestructuración.
Las conclusiones del Fondo Monetario Internacional (FMI) luego de la misión técnica que se prolongó por más de una semana generó una gran satisfacción en el gobierno de Alberto Fernández.

Es que el organismo liderado por Kristalina Georgieva admitió que, precisamente aquello sobre lo que tanto Fernández como el ministro de Hacienda Martín Guzmán vienen advirtiendo hace meses es real: la deuda que dejó Mauricio Macri luego de apenas 4 años de gestión «es insostenible».

Lo que en términos económicos lejos está significar una buena noticia sí lo es sin embargo en términos políticos. Es que en rigor no es novedad para Hacienda que la deuda es insostenible, pero el reconocimiento de la situación por parte del FMI resulta un fuerte espaldarazo a la estrategia de Guzmán para avanzar hacia una reestructuración de la deuda sin necesidad de entrar en default.

El FMI advirtió en este sentido que «se requiere de una operación de deuda definitiva, que genere una contribución apreciable de los acreedores privados, para ayudar a restaurar la sostenibilidad de la deuda con una alta probabilidad». El personal del FMI hizo hincapié además «en la importancia de continuar un proceso colaborativo con los acreedores privados para maximizar su participación en la eventual operación de deuda».

La posición del FMI refuerza así la de la Argentina a la hora de plantarse a negociar ante los acreedores privados, de allí el entusiasmo por las conclusiones a las que arribó ese organismo y que significan un fuerte espaldarazo a la estrategia desplegada por el gobierno desde el 10 de diciembre pasado.

Según consignó Alejandro Bercovich en C5N «en el ministerio de Hacienda estaban esperando una declaración casi textual a la que finalmente terminó sacando el FMI» y aseguró que en la cartera que conduce Guzmán se vivía «casi un clima de euforia, es exactamente lo que quería Guzmán que sacara el FMI».

En su declaración el FMI no realizó autocrítica alguna acerca de su rol en el proceso que llevó a la Argentina a esta situación durante la gestión de Macri, pero sí admitió que erró, y por mucho, en las previsiones que había realizado en su última misión a la Argentina en julio pasado.

Por eso en el Gobierno confían en que a partir de esta declaración se abre un panorama en términos políticos radicalmente distinto que lo fortalece frente a los acreedores privados.

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