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Enfermedades respiratorias: cuáles son los síntomas de alarma y cómo prevenir complicaciones

Con la llegada de las bajas temperaturas, las consultas por enfermedades respiratorias comienzan a incrementarse, especialmente entre niños pequeños y adultos mayores, los grupos más vulnerables frente a este tipo de patologías.

Así lo explicó el doctor Ángel Muratore, médico pediatra y docente de la Facultad de Ciencias Médicas de la UNSE, durante una entrevista en Radio Universidad, donde brindó recomendaciones para prevenir complicaciones y destacó la importancia de la vacunación y la lactancia materna.

«Con estas bajas temperaturas se ha visto un notorio aumento de las patologías respiratorias», señaló el especialista, al tiempo que remarcó que, si bien estas enfermedades afectan a personas de todas las edades, suelen ser los más pequeños y los adultos mayores quienes presentan cuadros más severos.

Muratore explicó que entre el 75% y el 85% de las enfermedades respiratorias que circulan en esta época del año son de origen viral. Los síntomas más frecuentes incluyen congestión nasal, tos, dolor corporal, decaimiento y malestar general, con una duración promedio de entre cinco y diez días.

Sin embargo, advirtió que algunos cuadros pueden evolucionar hacia afecciones más complejas, como bronquitis, neumonías o laringotraqueítis, por lo que recomendó evitar la automedicación y consultar a un profesional ante cualquier signo de alarma.

CUÁNDO CONSULTAR

El pediatra indicó que en los niños pequeños existen síntomas que requieren atención médica inmediata. Entre ellos mencionó el decaimiento marcado, la pérdida del apetito, la dificultad para dormir y la disminución de las actividades habituales de juego.

También alertó sobre signos respiratorios como la agitación, la dificultad para respirar, el hundimiento del pecho durante la respiración, el uso excesivo del abdomen para tomar aire o la coloración azulada alrededor de la boca. «Debemos estar atentos para no demorar la consulta», enfatizó.

Muratore destacó además el rol fundamental de la lactancia materna en la protección frente a las infecciones respiratorias.

Según explicó, además de aportar los nutrientes necesarios para el crecimiento, la leche materna contiene anticuerpos que ayudan a fortalecer las defensas de los niños, favoreciendo cuadros más leves y reduciendo el riesgo de complicaciones.

«La lactancia ayuda un montón, especialmente en los lactantes que tienen como principal fuente de alimentación el pecho materno», sostuvo.

VACUNACIÓN: UNA HERRAMIENTA CLAVE

Otro de los aspectos destacados por el profesional fue la importancia de mantener al día el calendario nacional de vacunación, al que calificó como uno de los más completos de Sudamérica.

En ese sentido, recordó que la vacuna antigripal es una de las más importantes para esta época del año y aclaró que debe aplicarse todos los años debido a que las cepas del virus cambian periódicamente.

«La vacuna del año pasado no sirve para este año. Por eso la vacunación debe hacerse de forma anual», explicó.

Aunque lo ideal es recibir la dosis a fines de marzo o principios de abril, señaló que todavía es un buen momento para vacunarse, ya que resta gran parte del invierno por delante.

¿ANDAR DESCALZO PUEDE INFLUIR?

Consultado sobre una creencia popular muy extendida, Muratore consideró que el contacto con pisos fríos durante el invierno puede actuar como un factor desencadenante de irritaciones en las vías respiratorias.

Si bien aclaró que no es la causa directa de las enfermedades, sostuvo que los cambios bruscos de temperatura pueden favorecer la aparición de estornudos, congestión y otros síntomas respiratorios.

Por ello recomendó extremar los cuidados durante los días de bajas temperaturas, especialmente en niños y adultos mayores, mantener los esquemas de vacunación al día y consultar tempranamente ante cualquier signo de complicación.

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