VIDEO/Diego Ramos analizó el avance del sector evangélico en la política latinoamericana
20.01.26 En una entrevista concedida a Noti Express, el politólogo Diego Ramos abordó el creciente protagonismo de figuras y organizaciones evangélicas en el escenario político, tanto en la Argentina como en otros países de América Latina, advirtiendo sobre los desafíos que este fenómeno plantea para la vida democrática.
Ramos señaló que el avance de este sector “se va verificando y chequeando cada vez con mayor claridad” a partir de la aparición de personajes de fuerte visibilidad pública y alto impacto mediático. En ese marco, mencionó el caso de Dante Gebel, reconocido predicador argentino radicado en Miami, cuyo carisma y alcance en redes sociales lo convierten en un actor relevante dentro del espacio religioso con proyección pública.
Según explicó el politólogo, en la Argentina comienza a observarse una mayor inclinación de dirigentes políticos a acercarse a iglesias evangélicas, en un contexto marcado por el descrédito y la falta de legitimidad que atraviesa gran parte del arco político. “Ese descreimiento social hace que muchos dirigentes busquen recostarse en figuras religiosas carismáticas que les aporten oxígeno político”, afirmó.
Ramos destacó que este proceso no es aislado, sino que se inscribe en un crecimiento exponencial del fenómeno en América Latina. Señaló especialmente a Centroamérica como un “laboratorio político”, mencionando experiencias en países como Guatemala y Honduras. A partir de su reciente visita a Guatemala, relató la preocupación de organizaciones sociales ante el desgaste y la erosión de sus estructuras, producto del avance de pastores evangélicos que comienzan a ocupar espacios de proximidad con dichas organizaciones.
“De pronto vemos líderes políticos comprometidos, que analizaban contextos y debatían posibilidades políticas, adoptar miradas descontextualizadas, más cercanas al mundo religioso que al político”, advirtió Ramos, subrayando que el principal riesgo de esta relación es que las sociedades queden “entrampadas en un mundo religioso”.
En ese sentido, explicó que cuando el debate público se traslada al plano de verdades absolutas o moralidades cerradas, se desdibuja el campo propio de la política, que es —remarcó— el espacio de disputa por derechos políticos, económicos y culturales.
No obstante, el politólogo aclaró que no se trata de negar la participación política de personas provenientes del ámbito religioso. “Lo que cuestionamos es hacia dónde se pretende dirigir a la sociedad con la presentación de ciertos personajes”, sostuvo. Y agregó que cualquier armado político con raíces religiosas debe inscribirse claramente dentro de las reglas de la política democrática y del marco institucional argentino.
Finalmente, Ramos interpretó este avance como un síntoma de un problema más profundo: el desgaste de la dirigencia política tradicional y su dificultad para reencantar a la sociedad. Recordó que en otros momentos ese vacío se intentó suplir con figuras del espectáculo o del deporte, como cantantes o deportistas que incursionaron en política. “Son termómetros que indican una falta de reordenamiento de la dirigencia política a la hora de presentarse frente a la sociedad”, concluyó.
