Incómodo momento: secretario de Agricultura se enojó porque nadie lo aplaudió y reclamó más «flow»(onda)
El funcionario abrió Congreso Maizar y no tuvo recepción de empresarios del campo cuando intentaba celebrar que el Gobierno hace «algos»,
El secretario de Agricultura, Ganadería y Pesca de la Nación, Sergio Iraeta, vivió un incómodo episodio cuando interrumpió de manera abrupta su propio discurso para reprocharle de forma directa a los productores y empresarios agroindustriales la fría recepción que tuvieron ante los anuncios de la gestión de Javier Milei.
El incidente de profunda incomodidad y fuerte tensión política se vivió durante el acto de apertura del Congreso Maizar 2026, y no tardó en volverse viral.
El insólito episodio se desarrolló ante un auditorio colmado de dirigentes, técnicos y grandes referentes de la cadena del maíz y el sorgo. Tras repasar una serie de medidas oficiales orientadas a la desregulación económica y las recientes reducciones impositivas para el sector, el funcionario nacional notó que el público se mantenía en un absoluto y distante silencio, lo que motivó su inesperada queja.
La tensión comenzó a escalar cuando Iraeta intentaba poner en valor el gradualismo de las reformas económicas implementadas por la Casa Rosada. “No es fácil llegar al todo. Pero como digo siempre, para llegar al todo tenés que empezar por algo. Y muchos algos hemos estado haciendo estos años desde el Gobierno”, señaló el secretario.
Tras pronunciar esa frase, se produjo un largo y notorio silencio en la sala. Lejos de continuar con su alocución pautada, el funcionario se plantó frente al micrófono y decidió recriminarle la actitud a los presentes.
“No dije la frase para que la aplaudan, pero me llama la atención que no aplaudan. Si no le ponemos un poco de flow, de onda, a la República Argentina y a lo que estamos haciendo, no vamos a salir nunca del pantano”, disparó notablemente molesto.
Un reclamo actitudinal que expone el clima con el sector
La escena sumó un aditivo aún más incómodo cuando el titular de la cartera agropecuaria individualizó su reclamo hacia las primeras filas del auditorio, intentando forzar una reacción del público.
“Empezá a aplaudir, así alguien aplaude…”, le exigió de forma directa a uno de los asistentes, para luego rematar: “Es una cuestión pura y exclusivamente actitudinal”.
El cruce dejó en evidencia el complejo momento que atraviesa la relación entre el Poder Ejecutivo y los sectores concentrados del campo.
Aunque desde los despachos oficiales se insiste en el impacto positivo de la desregulación y la quita de trabas burocráticas, la dirigencia agroindustrial mantiene una postura cauta y de reclamo sostenido —principalmente en torno a la carga impositiva de las retenciones y la rentabilidad frente a los costos—, una distancia que quedó materializada en el frío e incómodo silencio que tanto irritó al funcionario.
