DESTACADOSLOCALES

Proyecto Tatú, una iniciativa que impulsa la recuperación del bosque nativo y genera oportunidades en el interior santiagueño

En el corazón de la región chaqueña en la provincia de Santiago del Estero, una zona que durante mucho tiempo sufrió el impacto de la explotación forestal y la degradación ambiental, avanza una esperanzadora iniciativa que combina conservación, producción sostenible y desarrollo social. Se trata del Proyecto Tatú, impulsado por Estancia Figueroa S.A. en campos propios situados en los departamentos Jiménez y Figueroa, con el objetivo de recuperar y enriquecer el bosque nativo mediante la incorporación de especies autóctonas.

El programa se basa principalmente en la plantación de algarrobo blanco, una de las especies emblemáticas de los ecosistemas chaqueños. Para garantizar la calidad del proceso, las plantas provienen de semillas certificadas adquiridas a través de la Universidad Católica de Santiago del Estero y desarrolladas en viveros propios de la empresa. La iniciativa busca asegurar la recuperación del monte con ejemplares de alta calidad genética, lo que a su vez generará las condiciones necesarias para que las áreas restauradas puedan, a futuro, incorporarse al mercado de bonos de carbono, mecanismo mediante el cual se reconoce económicamente la capacidad de los bosques para capturar y almacenar dióxido de carbono de la atmósfera, convertido en una de las principales estrategias globales para mitigar el cambio climático, ya que incentiva la conservación y recuperación de ecosistemas naturales al otorgar valor económico a los servicios ambientales que brindan.

Recuperar lo que el tiempo fue degradando

El Proyecto Tatú tiene como principal objetivo devolver vitalidad a una extensa porción del bosque chaqueño que, durante años, fue modelada por distintas formas de intervención humana y por factores climáticos. Ambos procesos han influido de manera decisiva en su transformación, contribuyendo tanto a su degradación como, en algunos sectores, a su preservación. La diferencia determinante del esquema productivo que se implementa, es que el trabajo se lleva a cabo bajo criterios de mínimo impacto ambiental, respetando la vegetación existente y favoreciendo los procesos naturales de regeneración y enriquecimiento del monte.

En línea con esto, es que las tareas consisten en la apertura manual de las denominadas fajas dentro del monte, donde se implantan los nuevos ejemplares. No se realizan desmontes ni extracciones de vegetación nativa, característica que convierte al proyecto en una experiencia singular dentro de la provincia. «No hacemos ningún tipo de extracción. Es más, las fajas que hacemos para plantar nuevos ejemplares es de mínimo impacto sobre el suelo y sobre la vegetación», explicó el ingeniero agrónomo Ariel Vera, responsable técnico del área silvicultura.

El trabajo de restauración ya muestra resultados concretos en el territorio. Vera señaló que la empresa desarrolla estas acciones en la zona desde el año 2022 y que hasta el momento lograron intervenir alrededor de 500 hectáreas mediante tareas de enriquecimiento forestal. El profesional expuso que si bien durante la campaña actual las intensas precipitaciones impidieron alcanzar la totalidad de la superficie prevista, pudieron avanzar igualmente sobre unas 170 hectáreas, lo que considera de relevancia porque «la planificación del proyecto se organiza en períodos anuales que se extienden de abril a abril», y en ese marco «se prevé continuar ampliando el área de enriquecimiento con la intervención de aproximadamente 280 hectáreas adicionales hasta abril de 2027», consolidando de esta manera el crecimiento sostenido de la iniciativa.

«Las abundantes lluvias registradas durante los últimos meses, pese a que nos retrasaron, también contribuyeron a mejorar las condiciones del suelo, reduciendo la salinidad y favoreciendo la supervivencia de los plantines», apuntó Vera, destacando positivamente que «la cantidad de plantas que van a quedar en el terreno va a ser mucho más de lo que veníamos teniendo».

Modelo de restauración con mirada de largo plazo

El esquema de trabajo implementado por Estancia Figueroa S.A. se apoya en técnicas de enriquecimiento forestal adaptadas a las características del rústico monte chaqueño. Las plantaciones se realizan en fajas abiertas de forma manual sobre la vegetación baja del bosque, estratégicamente pensadas y cuidadosamente distribuidas, respetando la estructura natural del ecosistema y permitiendo una integración armónica de los nuevos ejemplares con
los que ya están desarrollados en el lugar. «El modelo fue ajustándose en función de la experiencia obtenida en el terreno y de las condiciones ambientales observadas en cada sector», destacó el ingeniero, análisis que permitió optimizar la distribución de los plantines y mejorar la perspectiva de supervivencia y crecimiento de las especies implantadas.

Otro aspecto importante del proyecto es el monitoreo permanente de los factores que pueden afectar el desarrollo de las plantas. Entre los principales desafíos detectados aparecen los daños ocasionados por la fauna silvestre, particularmente por algunos roedores y mamíferos que cortan los tallos jóvenes, para lo cual fueron desarrollados sistemas de protección específicos para los plantines utilizando finas placas madera, una solución que permitió reducir el impacto de los animales sin alterar el equilibrio ambiental del lugar.

Transforma realidades

Más allá de los beneficios ambientales, uno de los aspectos más destacados del Proyecto Tatú es su impacto social. Las tareas de plantación, mantenimiento y monitoreo demandan mano de obra local, generando empleo para habitantes de parajes rurales que históricamente enfrentaron dificultades para acceder a fuentes de trabajo estables. En muchos casos, los pobladores aún deben recorrer largas distancias o migrar temporalmente hacia otras provincias para conseguir ingresos, en tanto, la llegada del proyecto permitió que numerosas familias encuentren oportunidades laborales cerca de sus hogares, fortaleciendo de esta manera las economías domésticas y mejorando su calidad de vida.

Es que el empleo generado no solo representa un ingreso económico, sino también capacitación, arraigo y perspectivas de crecimiento para trabajadores que ahora encuentran en la actividad forestal una alternativa sostenible. La posibilidad de trabajar en su propia región evita el desarraigo familiar y contribuye a su vez, a dinamizar las economías locales. «Es la primera vez que viene una empresa a invertir en la zona, a darle a la gente oportunidades de trabajo con un proyecto de enriquecimiento del bosque que va a generar mucho desarrollo futuro», manifestó Camilo, uno de los operarios de Estancia Figueroa S.A. Por su parte, Fabio apuntó sobre el valor de la tarea que pasó a desarrollar dentro de la empresa: «Poder quedarnos cerca de nuestras familias y tener un empleo es importante, pero lo es todavía más el trabajo de reforestación que llevamos adelante, siempre con especies nativas», explicó.

Desarrollo para las comunidades rurales

La iniciativa también favorece mejoras indirectas en la infraestructura y en las condiciones de acceso a distintas zonas rurales. El movimiento de personas y equipos requiere mantener caminos transitables y fortalecer la conectividad de áreas que suelen quedar aisladas, y en este sentido, desde la empresa ponen énfasis en que el desarrollo ambiental y humano avancen de manera conjunta. «Proyecto Tatú incorpora una mirada integral que contempla tanto la
recuperación del ecosistema como el bienestar de las comunidades que habitan el territorio», valoró Michael Trapp, gerente de Estancia Figueroa S.A. y quien mantiene contacto directo con integrantes de las comunidades, en la búsqueda de consensos y escuchando necesidades.

La experiencia desarrollada por Estancia Figueroa S.A. se presenta como un ejemplo de cómo la actividad privada puede contribuir a la restauración de ambientes degradados mediante prácticas responsables y sostenibles, y en línea con esto, Proyecto Tatú emerge como una iniciativa con enorme potencial que puede replicarse en otras provincias. «Lo llevamos adelante con mucha responsabilidad y siendo absolutamente respetuosos con el medio ambiente y con las comunidades», concluyó Trapp, convencido de que la restauración del bosque y la generación de oportunidades pueden avanzar paralelamente donde la degradación ambiental y la falta de oportunidades suelen aparecer como barreras permanentes.

Proyecto que también enfrenta desafíos

El desarrollo de Proyecto Tatú no estuvo exento de desafíos. Santiago del Estero es una provincia atravesada por históricas disputas en torno a la tenencia de la tierra y por la presencia de comunidades campesinas e indígenas que sostienen formas de vida estrechamente vinculadas al monte, a través de actividades como la ganadería extensiva, la producción de carbón vegetal y la extracción de postes, entre otras. Estas poblaciones han construido, además, una importante trayectoria de organización y defensa de sus territorios, por lo que el inicio de las actividades de la empresa generó tensiones y demandas de diálogo.

En el último tiempo, el proyecto comenzó a impulsar distintas instancias de acercamiento con las comunidades locales, orientadas a fortalecer el diálogo, reconocer los distintos intereses e identidades presentes en el territorio y construir acuerdos que permitan una convivencia de largo plazo. Desde la empresa destacan que se trata de un proceso continuo, en el que la restauración ambiental debe ir acompañada por el respeto a quienes habitan y utilizan el monte
desde hace generaciones.

«Buscamos que los beneficios del proyecto trasciendan la recuperación ambiental y contribuyan también a generar valor para el territorio. Creemos que la conservación puede convertirse en una oportunidad para impulsar nuevas alternativas productivas, fortalecer capacidades locales y promover un desarrollo que contemple las particularidades de cada comunidad», subrayó Trapp. «Por eso mantenemos una postura de cercanía, abierta al diálogo, a escuchar propuestas que nos permitan avanzar desde el consenso, comprendiendo las distintas miradas presentes y proyectando sobre acuerdos que favorezcan una convivencia sostenible y beneficios compartidos para todos los actores involucrados», destacó.

Please follow and like us: